VÍCTOR “YUN YUN” CORREA FORMA PARTE DE LA HISTORIA DE LAS CRIOLLAS

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AYM Sports, LVSF, voleibol, 17 Mayo del 2017.-Las Criollas de Caguas tienen una relativamente corta trayectoria en la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF), pero pese a que su fundación ocurrió en el 1981, el sexteto del Valle del Turabo ya ostenta 12 campeonatos, colocándose a solo cinco títulos de igualar con las desaparecidas Pinkin de Corozal en el liderato de más cetros en la historia del torneo.

Y desde el 1995 el fisioterapeuta Víctor ‘Yun Yun’ Correa ha sido parte indeleble de la historia de la franquicia. Uno de los ‘trainers’ de más experiencia en el voleibol y con la Selección femenina, Correa es, además, el fisioterapeuta con más jerarquía en una sola franquicia.

Como si fuera poco, el también expelotero hasta sus años universitarios, laboró en la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (LBPRC) con los campeones Criollos de Caguas y los acompañó a la Serie del Caribe en México, en la que ganaron el primer cetro caribeño para Puerto Rico desde el 200.

“Mi jefe y hermano Álex Cora (ex jugador de Grandes Ligas, coach de banco de los Astros de Houston y gerente general de los Criollos), me dice que el cree que soy el primer ‘trainer’ (en ser parte de un equipo campeón del béisbol invernal, la Serie del Caribe y del voleibol superior)”, dijo el cagüeño Correa a El Nuevo Día.

Correa terminó sus estudios de escuela superior con apenas 15 años, finalizó sus cuatro años en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, y a los 20 años entró a las Criollas como asistente del fisioterapeuta Pedro Colón y con Francisco Ochoa de apoderado.

Al año siguiente Colón se retiró y Correa obtuvo el primero de 12 títulos nacionales. Tres apoderados y 22 años más tarde, Correa se mantiene con Caguas y ha expandido su clientela para incluir peloteros profesionales y hasta al excampeón mundial de boxeo, el cagüeño Miguel Cotto.

“Mi hermana jugaba voleibol con Luis ‘Papo’ García (actual asistente en Caguas), así que la acompañaba a las canchas y ahí me fui encariñando. Yo era de los que me pintaba la cara con los colores de las Criollas, un fanático más del equipo y terminé trabajando con ellas. Y Caguas también me abrió las puertas a los programas nacionales”

Pese a ser el fisioterapeuta de las Criollas, jugadoras de otros equipos confían en su experiencia en el camino a la recuperación, razón por la cual dice que tiene cientos de hijas mediante el voleibol.

“Creo que he sido un ente importante en la carrera de muchas jugadoras, no en el aspecto técnico, sino en lo psicológico y en su salud física. Para mí todas son mis hijas, mi familia extendida, porque he trabajado con la mayoría desde que eran pequeñas. Sin menospreciar el trabajo de muchos, creo que la mayoría de las rodillas y hombros en el voleibol femenino han pasado por mis manos en algún momento de la rehabilitación. Yo creo que lo que ayuda a establecer esa confianza, aparte de mi experiencia y conocimiento, es que trato a todo el mundo como si fuese parte de mi familia”, indicó Correa.

Los 12 anillos que ostenta -incluyendo el logrado anoche- son especiales, pero el más especial, dijo Correa, fue el que las Criollas ganaron en el 2014, casi un año después que sufrió un infarto que le causó daños severos a su corazón.

“Todos son especiales, pero si me pongo a sacar hace casi cinco años atrás tuve ese percance de salud y, en un momento dado, el cardiólogo me dijo que tendría que separarme del deporte. Por un lado desobedecí un poquito, y en otras partes no tanto, pero yo digo que yo nací no tanto para estar en cancha, sino para trabajar para los atletas. Yo amo esto, vivo esto y es lo que me tiene aquí”, dijo el padre de tres hijos, Víctor, Yosiel y Yotuel.

Escrito por José Ayala
AyM Sports

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Biografía del Autor

Ana González

Licenciada en Ciencias de la Comunicación y fanática del beisból y del futból americano; inquieta y creativa espera que su pluma agrade y encuentre mentes con quien compartir su afición.